¿Recuerdas cuándo era pequeña y me pasaba los días con papeles y colores en la mano?
¿Cuándo me pasaba horas escribiendo cartas porque era la manera que creía más fácil para transmitir lo que sentía?
Pues para bien o para mal, hay cosas que no cambian aunque también hay muchas otras que sí, y aquí estoy, escribiendo, escribiendo para decirte que sigo siendo esa niña que a veces no encuentra las palabras, pero que hay cosas que sí han cambiado.
Como por ejemplo cuando era pequeña y no soportaba que me miraras con cara de pillo, me dijeses dos palabras, me buscases la lengua y consiguieras reirte de mí, me ponía de muy mal humor y ahora admito que me gusta que lo hagas, o también cuando odiaba que me vinieras a decir lo que tenía que hacer, y ahora agradezco que siempre lo siguieras haciendo, pues admito que siempre me hizo falta.
Siempre detesté la frase “pues es tu hermano” de mami, que me la repetía cada cinco minutos, sí, después de cada discusión contigo y ahora la hecho de menos, pues estoy orgullosa de que lo seas.
Porque siempre seguiré siendo la misma niña caprichosa, pero ahora esta niña está admite estar feliz por tener un hermano de 24 años, que siempre la ha tenido presente y que siempre se ha preocupado, porque aunque no siempre hayamos tenido la mejor relación, esta niña a día de hoy es capaz de admitir que su hermano es la persona más importante de su vida, porque sabe que es lo que tendrá y le quedará siempre, pase lo que pase.
Y puestos a recopilar momentos, te acordarás de mis enfados por tus besos,que me dejaban pegajosas las mejillas, y de mis no a tus abrazos, pero ahora que esta niña un poco ha cambiado no le costará admitir que te quiere, y que le está agradecida por todo a su hermano.
Lo más grande.
TE AMO♥