domingo, 27 de marzo de 2011

Estúpida ilusa..*!


Hace tiempo que ya no rio si estoy contenta, ni lloro por el dolor, hace tiempo que soy inmune al mundo, que no me importa nada, ni siquiera si me riman cuando escribo las palabras.
Y esto sucede al tiempo que le di la mayor importancia al error que cometiste al olvidar que te amaba, que fue ahí cuando empecé a pasarme las tardes mirando al espejo y estudiando los gestos para disimular si te cruzabas.
Justo cuando me armé de valor y decidí que nada de lo ocurrido volvería a sucederme de nuevo, bastó con dos palabras para que volviera a pasar, estúpida ilusa, me cuesta tanto hacerme a la idea de que nada va a cambiar.
Y no es fácil perdonar al tiempo sin saber de ti pues cada día sufro por todo lo que fuimos, puede que aún no sea tarde, yo necesito tenerte aquí.
Y ahora que he confesado, dime, tú, ¿tú no sientes nada? Fue todo tan intenso, que hasta para los fuertes sería imposible de borrar y es que yo no me trago que no haya nudo en la garganta cuando te nombran mi calle en mitad de alguna noche en cualquier bar.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Y puede que hoy sea un día de esos…*!


En los que la nostalgia se apodera de mi cuerpo como si nunca se fuera a alejar, la nostalgia es un sentimiento triste, pero no esto no significa que sea malo, pues la nostalgia trae consigo los recuerdos, y sé que he de ser feliz mientras os pueda recordar.
Hoy es un día de esos en los que me bastaría con un abrazo,un beso!♥

martes, 15 de marzo de 2011

El hombre de mi vida♥


¿Recuerdas  cuándo era pequeña y me pasaba los días con papeles y colores en la mano?
¿Cuándo me pasaba horas escribiendo cartas porque era la manera que creía más fácil para transmitir lo que sentía?
Pues para bien o para mal, hay cosas que no cambian aunque también hay muchas otras que sí, y aquí estoy, escribiendo, escribiendo para decirte que sigo siendo esa niña que a veces no encuentra las palabras, pero que hay cosas que sí han cambiado.
Como por ejemplo cuando era pequeña y no soportaba que me miraras con cara de pillo, me dijeses dos palabras, me buscases la lengua  y consiguieras reirte de mí, me ponía de muy mal humor y ahora admito que me gusta que lo hagas, o también cuando odiaba que me vinieras a decir lo que tenía que hacer, y ahora agradezco que siempre lo siguieras haciendo, pues admito que siempre me hizo falta.
Siempre detesté la frase “pues es tu hermano” de mami, que me la repetía cada cinco minutos, sí, después de cada discusión contigo y ahora la hecho de menos, pues estoy orgullosa de que lo seas.
Porque siempre seguiré siendo la misma niña caprichosa, pero ahora esta niña está admite estar feliz por tener un hermano de 24 años, que siempre la ha tenido presente y que siempre se ha preocupado, porque aunque no siempre hayamos tenido la mejor relación, esta niña a día de hoy es capaz de admitir que su hermano es la persona más importante de su vida, porque sabe que es lo que tendrá y le quedará siempre, pase lo que pase.
Y puestos a recopilar momentos, te acordarás de mis enfados por tus besos,que me dejaban pegajosas las mejillas, y de mis no a tus abrazos, pero ahora que esta niña un poco ha cambiado no le costará admitir que te quiere, y que le está agradecida por todo a su hermano.
Lo más grande.
TE AMO♥

Que la vida da mil vueltas, pero vuelve a colocar a cada uno en su lugar..*!


Y así es, con el tiempo te vas dando cuenta de las cosas, de lo que falla, de lo que aguantas, de lo que hay a tu alrededor, de lo que se marchita, de lo que perdura, de lo que cambia, de lo que desaparece y es ahí donde te detienes, porque justo eso que desaparece, es a lo que más importancia le dabas, lo que más valorabas y cuando lo empiezas a superar, lo sigues echando de menos, pero cuando ya lo superas, cuando ya ni recordabas que existía vuelve y… ¿ para qué? ¿Para volver a recaer?NO, para darte cuenta de que has crecido, que el sufrimiento a dado sus frutos, que has madurado y que te fue quitado por algún motivo, que si no está es porque no tiene lugar,que no seas tú quien te arrepientas, que sea lo otro quien se da cuenta de que ha perdido, que todo tiene un límite.