Hace tiempo que ya no rio si estoy contenta, ni lloro por el dolor, hace tiempo que soy inmune al mundo, que no me importa nada, ni siquiera si me riman cuando escribo las palabras.
Y esto sucede al tiempo que le di la mayor importancia al error que cometiste al olvidar que te amaba, que fue ahí cuando empecé a pasarme las tardes mirando al espejo y estudiando los gestos para disimular si te cruzabas.
Justo cuando me armé de valor y decidí que nada de lo ocurrido volvería a sucederme de nuevo, bastó con dos palabras para que volviera a pasar, estúpida ilusa, me cuesta tanto hacerme a la idea de que nada va a cambiar.
Y no es fácil perdonar al tiempo sin saber de ti pues cada día sufro por todo lo que fuimos, puede que aún no sea tarde, yo necesito tenerte aquí.
Y ahora que he confesado, dime, tú, ¿tú no sientes nada? Fue todo tan intenso, que hasta para los fuertes sería imposible de borrar y es que yo no me trago que no haya nudo en la garganta cuando te nombran mi calle en mitad de alguna noche en cualquier bar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario